miércoles, 2 de marzo de 2011

Hallaron el cadáver de un hombre arrastrado por el río

Pese a que la autopsia concluyó que murió por asfixia por inmersión, hay elementos extraños en el caso.
Luego de realizar un rastrillaje que se extendió durante cuatro días, un equipo de efectivos de la División Lacustre y Fluvial de la Policía de la Provincia, al mando del oficial principal Adrián Sánchez Rosado, encontró, el domingo pasado, poco después del mediodía y sobre un islote del Río de Las Conchas, el cadáver del artesano cafayateño Ceferino Arcángel Díaz (42), quien supuestamente se cayó en el cauce en un paraje situado a 43 kilómetros de distancia, a la altura del monumento natural El Anfiteatro, ubicado a la vera de la ruta nacional 68.
De acuerdo con informaciones proporcionadas por sus familiares, Díaz se hallaba buscando leña cuando, hipotéticamente, habría perdido pie y luego habría sido arrastrado por el torrentoso río Calchaquí, que más abajo cambia de nombre por el de Río de Las Conchas, uno de los tantos tributarios del embalse Manuel Belgrano, más conocido como dique Cabra Corral.
En el lugar donde se estima que sufrió el fatal accidente, se halló, atada a un árbol una cuerda, por lo que se supuso que Díaz se había sujetado a ella para no ser arrastrado por la correntada, mientras rescataba gruesos palos para utilizarlos luego como leña en la cabaña que el hombre, que era un artesano ceramista, tenía en las cercanías del curso fluvial y de la ruta 68, donde vendía sus obras.
Lo extraño del caso es que cuando fue hallado, en estado de putrefacción y parcialmente devorado por aves carroñeras, a 43 kilómetros de distancia, sobre un islote en el área del paraje Posta de las Cabras, al norte de Alemanía, los efectivos de la Lacustre observaron que tenía atada al cuello y con un nudo corredizo, una soga, aparentemente la continuidad de la que habían encontrado aguas arriba en la ribera.
La situación -que fue documentada fotográficamente por los policías que actuaron en el procedimiento y que utilizaron para ello una balsa de goma sin motor, sobre la que derivaron por la encabritada vía hídrica-produjo perplejidad y es un misterio a resolver.
El cadáver fue levantado posteriormente y la jueza Correccional y de Garantías 5, Gabriela González, ordenó que se le practicase una autopsia, diligencia que fue realizada por el forense Benjamín Ruiz de los Llanos, médico jefe del Servicio Asistencial del Poder Judicial. El análisis necrológico fue concluido a las 15.15 de ayer y el profesional suscribió que la muerte de Ceferino Arcángel Díaz fue causada por asfixia por inmersión. En las tareas de búsqueda del cuerpo, trabajaron, además de los efectivos de la División Fluvial de la Policía, amigos y familiares del infortunado hombre. Mientras los uniformados bajaban por las aguas en una balsa, los voluntarios lo hacían por las dos riberas. El alerta sobre los despojos fue dada por los vuelos en círculo de aves carroñeras.

DATOS
Torrente. La distancia a la que llegó el cadáver fue posible en virtud de la fuerza de un cauce hiperalimentado por las lluvias.
Caranchos. Los rescatistas observaron el vuelo en círculo de las aves carroñeras y, acertadamente, sospecharon.

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